La Tierra no es una esfera perfecta. Su forma más precisa se llama geoide.
El geoide es una superficie imaginaria que representa el nivel medio del mar extendido por todo el planeta, incluso debajo de los continentes. Debido a que la gravedad no es igual en todas partes, el geoide tiene pequeñas ondulaciones: algunas zonas están ligeramente más altas y otras más bajas. Para cálculos prácticos, como el GPS, suele usarse un elipsoide, que es una forma matemática más simple.
¿Cómo se formó?
Hace unos 4.540 millones de años, la Tierra se originó a partir de una nube de gas y polvo que giraba alrededor del Sol. Durante millones de años:
- La gravedad fue reuniendo material.
- Los impactos de asteroides hicieron crecer el planeta.
- El calor interno fundió gran parte de la Tierra.
- Al girar sobre su eje, adquirió un ligero achatamiento en los polos y un ensanchamiento en el ecuador.
Con el tiempo se formaron:
- El núcleo de hierro y níquel.
- El manto rocoso.
- La corteza terrestre.
- Los océanos y la atmósfera.
Transformaciones naturales
La forma de la Tierra sigue cambiando por procesos geológicos:
- Movimiento de las placas tectónicas.
- Formación de cordilleras como los Andes y el Himalaya.
- Erupciones volcánicas.
- Terremotos.
- Erosión causada por el agua, el viento y el hielo.
- Cambios en el nivel del mar durante las glaciaciones.
Estos procesos modifican el relieve continuamente, aunque el geoide global cambia muy poco.
¿Cómo la ha transformado el ser humano?
El ser humano no ha cambiado la forma global del geoide, pero sí ha transformado profundamente la superficie del planeta:
- Construcción de ciudades y carreteras.
- Grandes represas que almacenan enormes volúmenes de agua.
- Minería a cielo abierto.
- Deforestación.
- Agricultura intensiva.
- Extracción de petróleo, gas y agua subterránea.
Además, el cambio climático provocado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero está derritiendo glaciares y capas de hielo. Ese agua se redistribuye hacia los océanos, elevando el nivel del mar y produciendo cambios muy pequeños en la distribución de la masa terrestre y, por lo tanto, en el geoide. Estos cambios son medibles con satélites, pero son extremadamente pequeños comparados con el tamaño del planeta.
En resumen, la Tierra nació hace más de 4.500 millones de años, adquirió una forma cercana a una esfera achatada por su rotación, y el geoide describe con gran precisión su forma real según la gravedad. La humanidad ha transformado intensamente la superficie y el clima, pero no ha alterado de manera significativa la forma global del planeta.
Causas principales de destruccion: Detalle sintético, perforaciones, cambio atmosféricos con ingeniería , deforestación, pérdida de biodiversidad, quema de fosiles y contaminación.